La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) ha adquirido una gran importancia en los últimos años, como consecuencia de la globalización de los mercados y de las exigencias y demandas de una mayor transparencia y compromiso con la sociedad.

Se basa en tres pilares:

  • Prácticas sostenibles

  • Ir más allá de los estándares mínimos de comportamientos establecidos en la normativa o por ley

  • Aspecto ético para hacer lo correcto

La RSC ha demostrado ser un factor importante de innovación y garantía de futuro para las organizaciones sanitarias, porque su aplicación revierte en un mejor clima laboral, un mayor compromiso de los empleados, mayor sentido de pertenencia, mejor reputación hacia los grupos de interés. Incorporar la RSC como un objetivo estratégico en el modelo de gestión significa buscar alianzas con la sociedad, sinergias de colaboración mediante convenios o alianzas con otras instituciones. La RSC lleva implícita una mejora de la calidad, una necesidad de añadir valor a todo lo que hacemos. No podemos limitarnos a incidir solamente en el ámbito económico, la solución debe ir por una correcta utilización de los recursos y ampliar nuestra mirada en aspectos sociales y medioambientales.

Se rige por 5 principios:

  • Cumplimiento de la legislación

  • Global y transversal

  • Ética y coherencia

  • Gestión de impactos

  • Satisfacción de expectativas y necesidades

Existe un acuerdo sobre las grandes áreas temáticas que abarca la RSC: la económica, la social y la medioambiental. Sin embargo, si algo caracteriza a la RSC es su carácter pluridimensional que afecta a distintos ámbitos de la gestión de la empresa:

  • Derechos humanos

  • Prácticas de trabajo y empleo

  • Protección de la salud

  • Cuestiones medioambientales

  • Lucha contra el fraude y la corrupción

  • Intereses de los consumidores

Ser un colectivo con Responsabilidad Social Corporativa (RSC) no significa sólo cumplir las obligaciones jurídicas establecidas, sino ir más allá; significa invertir más en nuestro talento humano, entorno y las relaciones con los grupos de interés.

El sector sanitario y sociosanitario ha tenido que ir adaptando su profesionalidad a lo que reclama la sociedad. Por este motivo, mejorar la salud a través de una práctica social responsable es una de las acciones a la que cada vez se suman más enfermeras.

La aplicación de políticas de Responsabilidad Social Corporativa puestas en marcha por las enfermeras en relación con los grupos de interés, puede suponer una gran contribución al desarrollo social con un claro impacto positivo. Esta contribución, tanto externa como interna, implica generar cohesión social, valor compartido, transparencia, voluntariedad, “unidad”. No se consigue unidad si sólo se vela por los intereses de algunos.

Por otra parte, si aplicamos las políticas de RSC con los profesionales que trabajan en las organizaciones, se podrán beneficiar de ventajas que, a su vez, propiciarán el incremento del sentimiento de pertenencia y la motivación, lo cual se traducirá en comportamientos corporativos fundamentados en la ética, los valores y principios.

Nuestra profesión tendrá mayor visibilidad y mayor repercusión social si adapta su gestión y su grado de sensibilidad a los problemas sociales, económicos y ambientales que aún están por resolver.

El informe elaborado por el Consejo Internacional de Enfermería “Enfermería una voz para liderar en el logro de Objetivos de Desarrollo Sostenible” en 2017 que incluimos en esta sección, recoge aspectos como el papel de las enfermeras al velar por el impacto medioambiental en lo referente a la gestión de los recursos económicos de manera responsable, así como a la de los recursos energéticos y residuos sanitarios o nuestro compromiso como profesión dominada por mujeres y testigo de las disparidades de salud entre géneros, la lucha por la igualdad de género, las enfermeras pueden realizar una aportación fundamental a la reducción de estas desigualdades.

Todos estos aspectos y otros retos e iniciativas relacionadas con nuestra profesión y los Objetivos de Desarrollo Sostenible que aparecen en este informe están plenamente vigentes

objetivo sostenible