El último estudio realizado por el Consejo General de Enfermería reflejaba que 1 de cada 3 enfermeros había sufrido una agresión en nuestro país. Un problema que afecta a otros profesionales sanitarios y cuya incidencia se ha visto afectada durante la pandemia. Un caso preocupante que ahora están analizando varios investigadores de la Universidad de Almería (Grupo de Investigación SEJ-473 y Grupo de Investigación SEJ-581), la Universidad Alfonso X el Sabio de Madrid (Grupo de Investigación IICSA), la Universidad de León (Grupo de Investigación 388 SALBIS), Hospital Universitario de Burgos y la Universidad Autónoma de Chile, con la colaboración de la Diputación de Almería. "Estos últimos meses, con la crisis sanitaria producida por el COVID-19 hemos observado cada vez más casos y nos preguntamos ¿qué factores están relacionados con esta violencia?", comentan los investigadores.

 

“La violencia pone en riesgo el bienestar y la salud de estos trabajadores, lo que se traduce en problemas a corto plazo (ansiedad, dificultades para concentrarse y dormir, dolores de cabeza, problemas psicosomáticos…), a largo plazo (fática crónica, consumo de medicamentos, depresión, problemas cardiovasculares y respiratorios, alteraciones dermatológicas y digestivas, etc.), además de repercutir sobre la vida familiar y social de los trabajadores, junto a la calidad del servicio prestado”, añaden los investigadores.

Los resultados les llevará a proponer soluciones para esta problemática, "queremos dar luz a este tipo de agresiones que cada día van en aumento y tienen grandes repercusiones para los profesionales. Por ello animamos a todos los enfermeros y enfermeras a participar hasta finales de septiembre a través de el link http://www.sej473.com/enfermerasviolencia", finalizan.