El Instituto Español de Investigación Enfermera, dependiente del Consejo General de Enfermería (CGE), ha descrito y expuesto las competencias de las enfermeras expertas en prevención y control de infecciones. Un documento de enorme utilidad para los 316.000 enfermeros y enfermeras que hay en España, pero más en particular para aquellos profesionales de referencia en este ámbito.

Tal y como se explica en el documento, estas infecciones son una causa de elevada morbi-mortalidad, de aumento de las estancias hospitalarias y, además, suponen un gran coste tanto para el propio paciente como para el sistema. De hecho, se estima que entre un 5 y un 10% de los pacientes ingresados en un hospital desarrollará una o más infecciones asociadas a la atención sanitaria.

En este sentido, el grupo de expertos apunta que “la enfermera de control de infecciones es garante de la seguridad del paciente, tiene una visión integradora de la asistencia y los cuidados y una actuación estratégica que no sólo contribuye a la seguridad del individuo, sino de la sociedad en general”. Entre otros puntos, la enfermera experta en la prevención “tiene un papel crucial en la gestión de la información, la formación, el asesoramiento social y los recursos humanos y materiales, especialmente en situaciones de alerta sanitaria como la actual”.

“Las enfermeras hemos sido, somos y seremos una pieza clave del sistema. Sin ninguna duda, una Sanidad fuerte pasa por incluirnos en todos los equipos de decisiones. La pandemia por COVID-19 nos ha puesto en primera línea y no debemos dar un paso atrás. Este documento de competencias refleja un trabajo incansable de los profesionales expertos en prevención de infecciones, que sienta las bases de su actuación y pone de manifiesto las pautas para dar la mejor atención a los pacientes”, explica Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.

Contar con las enfermeras es garantía de éxito siempre, pero en momentos como este se ha hecho todavía más visible que la enfermera es un profesional clave del equipo multidisciplinar. “Con sus conocimientos para prevenir y evitar las transmisiones cruzadas y gestión de brotes epidémicos ha colaborado en la puesta en marcha de las estrategias orientadas a minimizar el impacto potencial de casos no sólo en los centros sanitarios, sino también en la sociedad”, explican.

“La infección nosocomial es un efecto adverso de la asistencia sanitaria de gran prevalencia, las enfermeras y enfermeros que se encargan del control de la infección en las organizaciones sanitarias realizan una labor fundamental en su control y prevención, son las referentes para el resto de profesionales y hay que potenciar las competencias en este ámbito asistencial para minimizar el impacto que tienen las infecciones nosocomiales en la calidad asistencial y los costes del sistema sanitario” , apunta Diego Ayuso, secretario general del CGE.

El documento expone que la enfermera experta en prevención y control de infecciones es el profesional referente en la formación y evaluación del cumplimiento de higiene de manos, el elemento clave en el control de la infección; la correcta técnica de manipulaciones asépticas de procedimientos invasivos; la aplicación de las precauciones estándar y precauciones basadas según el mecanismo de transmisión; la higiene hospitalaria (limpieza, desinfección y esterilización), para promover y garantizar un ambiente seguro; bioseguridad ambiental; empleo de políticas seguras en la administración de antibióticos, que lleven a disminuir la generación de microorganismos resistentes y la aparición de efectos secundarios, y estimular a los profesionales sanitarios, para que la asistencia sanitaria se realice con practicas seguras.